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Director General: Pedro Ricalde Arjona


Viernes, 22 de Noviembre del 2019
Num. 1007

MUNDO DEL SILENCIO


“Enigmático Mundo del Silencio”

No basta conocer y saber, se debe aplicar todo lo que se aprende; no es suficiente querer hacer, sino se busca compartir lo que se conoce, puesto que las enseñanzas de la vida, se centran en comprender desde afuera lo que se observa y a escuchar con el alma lo que se ama, pues sólo así se logra la materialización de los sueños y anhelos del hombre mismo.
            Vivir rodeado de silencio, representa un estilo de vida que tiene su propio desenvolvimiento, en el cual la comunidad sorda personifica su médula con una notable manifestación cultural respecto al de los oyentes, misma que no es de carácter superior o inferior, sino más bien… diferente.
Coexistir en él es aceptar todos los aspectos del enigmático mundo, sin juzgarlos; no es un universo de tinieblas, sino un paraíso de vida, todo tiene sentido y se mueve rebosante de energía que asombra a propios y extraños con un relampagueante estruendo de luminosidad plasmada en todo espacio a nuestro alcance.
En nuestras manos reposan, infinidad de palabras garabateadas, que se moldean como pluma sobre papel imaginario. Nos miran con rareza, al escuchar nuestra voz, desentonada y articulada que no podemos oír y contemplamos nuestro alrededor sin darle importancia al asunto, ya que para nosotros, ellos -los oyentes- también son raros, pues no comprenden el ambiente que nos abriga.
El círculo en que obramos, está en todas partes y el espíritu indomable de conciencia y voluntad puras, son como un puente que une la esencia y materia que saca a la luz los valores y los pocos dogmas que enclaustra: seguridad y confianza.
El Silencio… en sí es algo metafórico, claro, el ser humano no es mudo y maneras de expresarse resultan innumerables, puesto que comunicarse implica la búsqueda de posturas llenas de positivismo, frente al constante vaivén de desafíos en las diferentes esferas, pero cada verdad es consecuencia de una razón.
El silencio… esta mal emparentado con la soledad; sin silencio… no puede haber vida interior, no puede haber vida espiritual e intelectual, ya que hace imposible la reflexión, al impedirse el reencuentro con uno mismo, aunque parezca un contrasentido, es por ello que todas las acciones –del hombre- apuntan a la existencia de los demás, a la interrelación social para reflejar la conducta, el ruido, el uso de la palabra –en todos sus aspectos-, con tal de afirmarle a los demás “estamos aquí y existimos”, por ello…
El silencio… es simplemente una pizca de la fé que te tienes al soñar y creer en lo sencillo que es ser feliz una vez que encuentras el el equilibrio en tu vivir.
 

Lo mejor de

 

 

 

 

 

 

 

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