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Director General: Pedro Ricalde Arjona


Lunes, 18 de Noviembre del 2019
Num. 1007

Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.

por Gustavo Ferrari Wolfenson

Armand Jean du Plessis nacido en parís el 9 de septiembre de 1585 fue, con los años, el cardenal-duque de Richelieu, duque de Frosac. La historia lo conoce simplemente como el cardenal Richelieu y protagonista central de la historia de Francia en el siglo XVII. 

La política del Cardenal se centraba en dos metas: centralizar el poder en Francia y neutralizar a los Habsburgo reinantesen España y Alemania.Para ello, se alió con las rebeldes Provincias Unidas, en guerra con España, y apoyó a los Estados protestantes alemanes que se enfrentaban a los Habsburgo en la guerra de los Treinta Años. Los gastos militares de esa guerra pusieron en peligro las finanzas reales, por lo que Richelieu creó la gabela (impuesto sobre la sal) y la taille (impuesto sobre la tierra). Al condonar los pagos al clero,  la nobleza y la alta burguesía, la carga recayó en los segmentos más pobres de la población. Para facilitar el cobro de estos impuestos y luchar contra la corrupción, el Cardenal reemplazó los recaudadores locales por intendentes (funcionarios al servicio de la corona).

El cardenal Richelieu llegó a ser muy impopular en los últimos años de su vida. Antes de morir, recomendó al rey a su sucesor Mazarino. A su muerte dejó unos 20 millones de libras (fue uno de los hombres más ricos de su época y seguramente el más rico de la historia de Francia. Richelieu legó un millón de libras al rey, quien murió pocos meses después, y para sus gatos dejó una casa y comida asegurada mediante una cuantiosa asignación económica, además de dos personas que se encargaran de sus cuidados.  Por desgracia, esta última voluntad no fue realizada, pues tras el fallecimiento de su amo, sus queridos y mimados compañeros felinos fueron cruelmente masacrados por la guardia de palacio.

Si analizamos la vida de ese personaje de la historia que fue Richelieu podremos encontrar muchas semejanzas a los acontecimientos que se han sucedido en nuestro estado en los últimos tiempos: poner en riesgo las finanzas, crear contribuciones sobre el dinero que no es nuestro (desvió de fondos federales), nombrar nuevos inspectores, pretender dejar su sucesor y dejar blindado su bienestar y el de sus amigos por los  próximos años.

“El artificio es loable para engañar a un rival; debemos emplear todos los medios contra nuestros enemigos”. Esa frase simbólica del Cardenal creo que fue muy bien aprendida por las autoridades de turno para tratar, por todos los modos posibles, de bloquear cualquier acción de los enemigos. El resultado está a la vista. Sin embargo así  como todo ser mortal, Richelieu murió un 4 de diciembre de 1642, Así  como todo mandato constitucional, el régimen actual morirá en septiembre de 2016.

“El futuro del Estado se construirá sobre cuatro valores  fundamentales: solidaridad, fortaleza, competitividad y cuidado de los recursos naturales”, dijo el séptimo gobernador constitucional.” Me pronuncio en favor de un Estado solidario con los que más lo necesitan, que ofrezca solución de fondo a las carencias de los más vulnerables y encabezaré  un programa de austeridad que reduzca el gasto corriente del gobierno, a fin de disponer de más recursos para obra pública productiva”. (Discurso de toma de protesta del Lic. Roberto Borge)

A cinco años y medio de distancia de aquellas proclamas, mucho fuego corrió en el camino. Richelieu decía “Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.” Hubo muchas chispas en el camino para llegar al día de hoy a un escenario donde el propio gobierno federal, del mismo color político y usualmente defensor de sus correligionarios, pone un fuerte “hasta aquí ya” y una advertencia severísima a las actitudes autoritarias y de espalda a la sociedad que se están llevando a cabo hacia la legitimización de la impunidad. 

Es muy triste entender cómo se puede ser tan impermeable ante tanto rechazo popular, es increíble como los representantes legítimos del pueblo se prestaron a ser cómplices de tan aberrante  paquete de medidas. Cómo bastardearon la legalidad institucional al aceptar convertir un hotel de seis o siete estrellas en la casa de los representantes del pueblo de Quintana Roo.  Y mucho más dramático es reconocer que la tan  aclamada austeridad se convirtió en la deuda más importante contraída en el país en los últimos años y que la  solución de fondo a las carencias de los más vulnerables, fue en favor del propio bolsillo de los responsables.

Los libros de historia pueden adornar las viejas estanterías con polvo y hojas carcomidas, pero los personajes de la historia se reviven a cada instante con sus  actitudes, frases, pensamientos y acciones.  Richelieu pudo antes de morir dejar entronado a su sucesor –el propio cardenal Mazarino-, pero aquí en Quintana Roo, el final no tuvo ese resultado  esperado y triunfó, como en la revolución ciudadana de 1789,  la “Liberté, égalité, et fraternité “


 

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